Líbreme el ESCUDO de hablar “ex catedra”. No es mi propósito. Sin embargo, y dada la tendencia que se está dando en estos días dentro de nuestra Iglesia Sevillista creo conveniente dejar claro algunos conceptos entorno a las críticas que se están produciendo desde distintos sectores.
La crítica es el arte de juzgar las cualidades de las cosas y/o situaciones. La crítica siempre produce un valor añadido al objeto o a la situación criticada. Pero la crítica siempre debe ir inexorablemente unido a un proceso de análisis y razonamiento. Es ese proceso el que hace que una crítica sea, no digo que constructiva sino valida.
La crítica positiva no es buena. Tan solo produce acomodo y confianza, como diría nuestro venerado Caparros, produce azucar. Y el azucar pude llevarnos a un letargo incomodo que nos deje a merced de los leones (no de San Mames). A pesar de ello la crítica positiva en ocasiones es conveniente como reconocimiento a una gestión, a una trayectoria o a unos logros; ya digo, siempre y cuando no genere somnolencia en el receptor.
La crítica negativa, es la antítesis de la anterior. Induce a la censura de acciones o actitudes, y siempre después del análisis pormenorizado y razonado. De igual forma que la anterior produce efectos negativos en el receptor. Inseguridad, subestimación, recelos y temores son los efectos que producen las críticas negativas. Por tanto, de igual forma debe ser rechazada la emisión de una crítica negativa, salvo como antdoto a que se produzcan los efectos producido por la crítica positiva.
¿Entonces a qué critica deberíamos ceñirnos?… evidentemente, y como todos habréis deducido, la única crítica valida es la CONSTRUCCTIVA, sobretodo dentro de un grupo que persigue un mismo fin. Este tipo de crítica es la que propone soluciones a los problemas y defectos, es la que está basada en la observación objetiva y la que incorpora la conciencia crítica y el conocimiento. Este tipo de críticas produce beneficios cuantitativos y cualitativos: mantiene la unidad y la confianza, fortalece las relaciones, crea sinergías entre los miembros; y todo por un objetivo común. Nuestro objetivo común creo que no necesita explicación.
La crítica construcctiva es la de unos padres a un hijo; por su bien, por su seguridad, por su integridad como persona. Es la que cualquier persona de talla moral hace a un amigo. A nadie se le ocurriría emitir una crítica destrucctiva contra alguien o algo que quiere, que ama. La crítica negativa al ser querido es la reducción a lo absurdo. Un sinsentido.
¿Y qué sentido tiene la crítica destrucctiva?… Ninguno. La crítica destrucctiva se suele apoyar en argumentos inocuos basados en la libertad de expresión. Pero eso no es más que demagogia. La demagogia se emplea por sectores de un grupo para enfrentar a los poderes legítimamente constituidos haciendo valer sus propias demandas inmediatas, irracionales e incotraladas. En esencia el que emplea la demagogia solo intenta desvirtuar la democracia. Es un arma tanto de los que gobiernan como de los gobernados.
He leido críticas despiadadas, ensañándose en la figura de nuestro entrenador. Críticas con un argumento incontestable: ÍNUTIL, PAYASO, INEPTO, VETE YA… etc. Evidentemente, como dije antes, solo se amparan en el contexto de la libertad de expresión… ¿Pero alguién me puede explicar para qué sirve esa estigmatización?… ¿Alguién me puede explicar el objetivo de una crítica emitida desde la sinrazón?. Evidentemente en este punto se deja de hablar de crítica y se entra en la esfera de la falacia, la cual adopta premisas inaceptables.
Dentro de un grupo que persigue un mismo fin, en este caso el Sevillismo, no concibo ningún tipo de crítica que no sea la construcctiva basado en el análisis objetivo y razonado. El resto de críticas son las que emplean entes exógenos, medios de comunicación o la propia competencia como método para la consecución de un objetivo, ya sea zaherir, menoscabar o inducir la división del grupo que inxeroblemente debería permanecer unido; o en menor medida loar las virtudes y los logros del grupo.
Por tanto… hermanos míos, seamos mísiticamente críticos… pero sumemos. Con ello… seguiremos ORANDO EN EL ESCUDO.
El guardián.
Septiembre 25, 2008 a las 3:53 pm |
¿Critica contructiva?, depende de como y donde.
como bien dice el guardian:
“La crítica construcctiva es la de unos padres a un hijo; por su bien, por su seguridad, por su integridad como persona. Es la que cualquier persona de talla moral hace a un amigo”.
Ahora bien. si esa critica se hace a destiempo y en un lugar que no proceda, pues ni es critica ni es constructiva.
se me viene a la cabeza el ejemplo facil:
Situacion-1: el marido que critica a su esposa la falta de sal en las comidas (ejemplo tonto pero valido) la esposa le admite la critica y el problema resuelto.
situacion-2: el mismo marido a la misma esposa en una reunion, delante de los presentes el marido hace el mismo comentario anteriormente descrito. ¿de buen seguro que a cada uno de nosotros se nos ocurre un final para esta situacion, desde una simple discusion hasta la posibilidad de llegar al divorcio.
Es posible que sea exagerada la posibilidad del divorcio pero ¿a que a todos se nos paso por la cabeza?.
Eso y simplemenmte eso es lo que esta en las manos de los Sevillistas a dia de hoy evitar, ¿solucion?, unidad y comprension.
un saludo y VIVA EL SEVILLA.
Septiembre 25, 2008 a las 7:16 pm |
Joder, Guardián, como está la cosa, no?
Ya te notaba ayer yo meditativo…
Vaya tocho que te has marcado, con lo fácil que hubiera sido decir:
Los que no quieran seguir remando que se bajen del barco, COÑO!
Un abrazo teléurico
Septiembre 25, 2008 a las 7:56 pm |
Hermano Scotta… no le quito razón, es más, se la doy. Pero has de reconocer que de esta forma se es mucho más filosófico y místico…
Septiembre 26, 2008 a las 9:48 am |
Comienza ese guardian de nuevo a meditar en el escudo, ya era hora.
Gracias Guardian
Septiembre 26, 2008 a las 2:10 pm |
muy bien, guardián, muy bien. !! VIVA EL MISTICISMO !!
Septiembre 26, 2008 a las 4:05 pm |
Pues sin que sirva de precedente debo discrepar por primera vez con mi adorado, loado,añorado y querido Guardián, según él ésta era una casa para la meditación, para orar en sevillista, para alcanzar el ESCUDO pero no para la opinión. Para ésto ya tenemos foros y numerosos blogs en la red. Qué este rincón se aleje del mundo del fútbol y sólo se respire sevillismo y SEVILLA FC pero ¿ fútbol ? no ¡¡¡ por Dios !!! porque dejaría de ser esa pequeña isla dentro del inmenso mar de disputas.
Una opinón acarrea más opiniones aunque yo no lo voy a hacer y menos escribir lo contrario de nuestro Guardián, ni tengo ganas de hacerlo porque entraríamos en esa dinámica que devirtuaría este maravilloso blog. Aunque evidentemente, éste es su blog y el GUARDIÁN sabrá cual debe ser su contenido.
El post ” En las duras durantes las maduras ” fue un post maravilloso, positivo, místico, animoso y loable. Se llamaba para alcanzar el ESCUDO, a levantar los ánimos del Sevillismo, a enfundarse la rojiblanca, a gritar y cantar con el corazón ¡¡¡ VIVA EL SEVILLA !!! porque aquí nadie se baja del carro. Ni en las duras, ni en las maduras o en este tiempo de ” en las duras de las maduras ” ( ingeniosa frase de nuestro Guardián ).
Nosotros los místiscos debemos honrar al ESCUDO como se merece, programando viajes, celebrando reuniones pastorales cerveceras, organizando jornadas gastronómica, hablando – obviando el fútbol – de nuestro SEVILLA FC hasta en sueños, expandiendo la fe sevillista, disfrutano oliendo el césed de nuestra BOMBONERA, tapándonos con la SAGRADA CENTENARIA, etc… pero dejándo a un lado las disputas del mundo terrenal del fútbol. El CMSFC debe de estar por encima de lo banal, lo insustancial y superficial…
Ahora y desde la lontananza tengo que darte las gracias SEVILLA FC porque ahora sé a ciencia cierta que no puedo vivir sin TI.
Alabado sea el ESCUDO y no sé si llegará hasta vuestros oidos mi grito…¡¡¡¡¡¡¡ VIVAAAAAAAAAAAAA EL SEVILLAAAAAAA FC !!!!!!!!!.
Un abrazo a todos mis hermanos y hermanas.
Salú y SEVILLA FC.
Septiembre 26, 2008 a las 6:24 pm |
No te falta razón hermano Lavega… pero dado como está el patio por el mundo terranal he creido conveniente poner pie en pared y hacer una reflexión en el camino. Tú sabes… doctores tiene la Iglesia… sevillista… jajajajajajajajaja.
Pero me quedo ante todo y por encima de este tema por mí publicado con lo que tú has dejado escrito y que debe constituir el primer mandamiento del CMSFC:
“Nosotros los místiscos debemos honrar al ESCUDO como se merece, programando viajes, celebrando reuniones pastorales cerveceras, organizando jornadas gastronómica, hablando – obviando el fútbol – de nuestro SEVILLA FC hasta en sueños, expandiendo la fe sevillista, disfrutano oliendo el césed de nuestra BOMBONERA, tapándonos con la SAGRADA CENTENARIA, etc… pero dejándo a un lado las disputas del mundo terrenal del fútbol. El CMSFC debe de estar por encima de lo banal, lo insustancial y superficial…”
Un abrazo en el ESCUDO.
Septiembre 26, 2008 a las 11:49 pm |
Sólo deberían criticar los que tienen corazón para ayudar.
Misticos abrazos para ellos y besos místicos para ellas
Septiembre 26, 2008 a las 11:56 pm |
Buenas noches a tod@s mis hermans misticos:
Me Confieso no soy una buena mistica,he pecado en la critica hacia el entrenador…Necesito un breve examen de conciencia.
Tengo que Alejarme de ciertas tentaciones.. Evitar faltas específicas y Esforzarme por practicar alguna virtud.
Por lo que creo no soy mistica…Soy meramente una pecadora terrenal.
Escudo Nuestro, si quieres, puedes limpiarme”.
Herman@s rezare en El Escudo pidiéndole por la virtud de pureza…
Confíteor Deo omnipoténti,
beátae Maríae semper Vírgini,
beáto Michaéli Archángelo,
béato Ioánni Baptístae,
santis apóstolis Petro et Paulo,
ómnibus Santis, et vobis, fratres;
quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere;
mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa.
Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem,
beátum Michaélem Archángelum,
beátum Ioánnem Baptístam,
sanctos apóstolos Petrum et Paulum,
omnes Santos, et vos, fratres,
oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum. Amen
Orad por mi en el Escudo herman@s!!!!
Un besazo enorme para tod@s,este beso si que es tela de terrenal de los que suenan como en los pueblos….
Septiembre 28, 2008 a las 11:14 am |
¿Habéis visto la Foto Oficial de la Temporada 08-09?
Más mística no puede ser.
Realizada en Nervión, en la zona noble de nuestro Santuario, con el plantel al completo, salvo Koné, con el staff técnico y con nuestro Presidente.
Pero lo que más me ha gustado han sido dos cosas por su misticismo.
En primer lugar, observad como los integrantes de la foto, para alcanzar la base del ESCUDO, han tenido que ELEVARSE. Y esto, hermanos, es MISTICISMO PURO.
Nadie, absolutamente nadie, alcanzará el ESCUDO sin elevarse, sin traspasar lo terrenal hacía lo divino, porque nadie podrá tocar el cielo teniendo los piés en la tierra.
La Foto es mística. Es el mismísimo ESCUDO y a sus piés, elevados sobre la pecadora tierra, los ángeles que deportivamente este año lo defiende
Pero esa Foto, impresionante documento místico, no es original
Aquí, en este espacio, en este rinconcito para la reflexión, hacemos cada día esa “foto”.
Todos nosotros, hermanos místicos, nos elevamos día a día para alcanzar, para tocar, para apenas rozar, para sentir, para acariciar nuestro verdadero corazón sevillista, nuestro ESCUDO.
Loados seáis
Abrazos místicos para ellos y besos místicos para ellas
Septiembre 28, 2008 a las 3:11 pm |
maleny enseñame latin y griego porfi yo no quiero que un sevillista se llame palangana que eso nos lo dicen los verdolagas YO SOY SEVILLISTA Y NO PALANGANA
Septiembre 28, 2008 a las 3:15 pm |
AUNQUE YO CREO QUE EL CUERPO MISTICO ES UNA TIA QUE ESTE TELA DE BUENA
¿Qué es el Cuerpo Místico?
En la Iglesia hay una vida sobrenatural, que se llama gracia. La Iglesia fundada por Jesucristo no es solamente una familia visible. En ella hay una vida interior, invisible, sobrenatural, divina, que comunica el mismo Jesucristo.
Dios nuestro Señor hizo al hombre a su imagen y semejanza, dándole un alma espiritual e inmortal, capaz de conocerlo y amarlo y alcanzar una felicidad proporcionada a su naturaleza. Pero, en su amor infinito, Dios ha querido llamarnos a más altos destinos. Quiso darnos la altísima dignidad de hijos suyos, y hacernos participantes de su misma felicidad en la gloria. Para esto nos une a Él en la persona divina de su Hijo hecho hombre, Jesucristo, de cuyo Cuerpo Místico somos miembros vivos. Esta vida divina en nosotros es la gracia santificante. Por ella Cristo vive en nosotros y nosotros vivimos en Cristo.
Por eso llamamos a la Iglesia el Cuerpo Místico de Cristo. Cristo es la Cabeza. Todos nosotros somos sus miembros. O como Él mismo dijo con otra comparación: «Yo soy la vid y vosotros los sarmientos».
Como los sarmientos reciben la savia de la vid -y gracias a ella producen las uvas- así nosotros recibimos de Jesucristo la gracia. Es la savia que nos hace vivir una vida sobrenatural, de la misma manera que nuestra alma vivifica nuestro cuerpo y le da vida natural.
La doctrina del Cuerpo Místico tiene enorme importancia en orden a la valoración de nuestros actos. El barrido de una calle realizado por un empleado de la limpieza pública que está en gracia de Dios, tienen incomparablemente más valor que la conferencia de más altura científica que sólo puede ser entendida por media docena de hombres en el mundo, pero pronunciada por un sabio que no está en gracia de Dios.
La razón es que las acciones de los hombres que no están en gracia de Dios, aunque tengan su valor, como enseña el Vaticano II, no rebasan los límites de lo humano. En cambio, cuando un hombre está en gracia de Dios es miembro del Cuerpo Místico de Cristo, y entonces sus obras, por sencillas que sean, pertenecen a un plano sobrenatural, infinitamente superior a todo lo humano.
Si esto se conociera más, ¿quién viviría en pecado mortal?. Cada uno de nosotros es una célula del Cuerpo Místico de Cristo. Con nuestra virtud colaboramos a su vitalidad. Con nuestros pecados, además de convertirnos en células muertas, entorpecemos la vida de las otras células, nuestros hermanos. Somos células cancerosas.
La gracia santificante es un don personal sobrenatural y gratuito, que nos hace verdaderos hijos de Dios y herederos del cielo. Es una cualidad que hace subir de categoría al hombre dándole como una segunda naturaleza superior. Es como una semilla de Dios. La comparación es de San Juan. Desarrollándose en el alma produce una vida en cierto modo divina, como si nos pusieran en las venas una inyección de sangre divina. La gracia santificante es la vida sobrenatural del alma. Se llama también gracia de Dios.
La gracia santificante nos transforma de modo parecido al hierro candente que sin dejar de ser hierro tiene las características del fuego. La gracia de Dios es lo que más vale en este mundo. Nos hace participantes de la naturaleza divina. Esto es una maravilla incomprensible, pero verdadera. Es como un diamante oculto por el barro que lo cubre. El siglo pasado Van Wick construyó con guijarros una casita en su granja de Dutoitspan (Sudáfrica). Un día, después de una fuerte tormenta, descubrió que aquellos guijarros eran diamantes: el agua caída los había limpiado del barro. Así se descubrió lo que hoy es una gran mina de diamantes. La gracia es un diamante que no se ve a simple vista.
La gracia nos hace participantes de la naturaleza divina, pero no nos hace hombres-dioses como Cristo que era Dios, porque su naturaleza humana participaba de la personalidad divina, lo cual no ocurre en nosotros. Dios al hacernos hijos suyos y participantes de su divinidad nos pone por encima de todas las demás criaturas que también son obra de Dios, pero no participan de su divinidad. La misma diferencia que hay entre la escultura que hace un escultor y su propio hijo, a quien comunica su naturaleza.
Cuando vivimos en gracia santificante somos templos vivos del Espíritu Santo. La gracia santificante es absolutamente necesaria a todos los hombres para conseguir la vida eterna. La gracia se pierde por el pecado grave. En pecado mortal no se puede merecer. Es como una losa caída en el campo. Debajo de ella no crece la hierba. Para que crezca, primero hay que retirar la losa. Estando en pecado mortal no se puede merecer nada.
Quien ha perdido la gracia santificante no puede vivir tranquilo, pues está en un peligro inminente de condenarse. La gracia santificante se recobra con la confesión bien hecha, o con un acto de contrición perfecta, con propósito de confesarse. El perder la gracia santificante es la mayor de las desgracias, aunque no se vea a simple vista.
Sin la gracia de Dios toda nuestra vida es inútil para el cielo. Por fuera sigue igual, pero por dentro no funciona: como una bombilla sin corriente eléctrica. Dice San Agustín que como el ojo no puede ver sin el auxilio de la luz, el hombre no puede obrar sobrenaturalmente sin el auxilio de la gracia divina .
En el orden sobrenatural hay esencialmente más diferencia entre un hombre en pecado mortal y un hombre en gracia de Dios, que entre éste y uno que está en el cielo. La única diferencia en el cielo está en que la vida de la gracia -allí en toda su plenitud- produce una felicidad sobrehumana que en esta vida no podemos alcanzar. Esta vida es el camino para la eternidad. Y la eternidad, para nosotros, será el cielo o el infierno.
Sigue el camino del cielo el que vive en gracia de Dios. Sigue el camino del infierno el que vive en pecado mortal. Si queremos ir al cielo, debemos seguir el camino del cielo. Querer ir al cielo y seguir el camino del infierno, es una necedad. Sin embargo, en esta necedad incurren, desgraciadamente, muchas personas. Algún día caerán en la cuenta de su necedad, pero quizá sea ya demasiado tarde.
Además de la gracia santificante Dios concede otras gracias que llamamos gracias actuales, que son auxilios sobrenaturales transitorios, es decir, dados en cada caso, que nos son necesarios para conseguir algo en orden a la salvación. Pues por nosotros mismos nada podemos. No podemos tener una fe suficiente, ni un arrepentimiento que produzca nuestra conversión.
Las gracias actuales iluminan nuestro entendimiento y mueven nuestra voluntad para obrar el bien y evitar el mal. Sin esta gracia no podemos comenzar, ni continuar, ni concluir nada en orden a la vida eterna. El hombre no puede cumplir todas sus obligaciones ni hacer obras buenas para alcanzar la gloria eterna sin la ayuda de la gracia de Dios. Merecer el cielo es una cosa superior a las fuerzas de la naturaleza humana. Pero como Dios quiere la salvación de todos los hombres, a todos les da la gracia suficiente que necesitan para alcanzar la vida eterna.
Con la gracia suficiente el hombre podría obrar el bien, si quisiera. La gracia suficiente se convierte en eficaz cuando el hombre colabora. Los adultos tienen que cooperar a esta gracia de Dios. Dijo San Agustín: «Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti». Dios ha querido darnos el cielo como recompensa a nuestras buenas obras. Sin ellas es imposible, para el adulto, conseguir la salvación eterna. Nuestra salvación eterna es un asunto absolutamente personal e intransferible. Al que hace lo que puede, Dios no le niega su gracia.
Y sin la libre cooperación a la gracia es imposible la salvación del hombre adulto. Con sus inspiraciones, Dios predispone al hombre para que haga buenas obras, y según el hombre va cooperando, va Dios aumentando las gracias que le ayudan a practicar estas buenas obras con las cuales ha de alcanzar la gloria eterna.
«Tan grande es la bondad de Dios con nosotros que ha querido que sean méritos nuestros lo que es don suyo». Esta gracia, que nos eleva por encima de la naturaleza caída, la mereció el sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz. La obtenemos mediante la oración y los Sacramento
Septiembre 28, 2008 a las 3:18 pm |
La mística (del verbo griego myein, “encerrar”, de donde mystikós, “cerrado, arcano o misterioso”) designaría un tipo de experiencia muy difícil de alcanzar en que se llega al grado máximo de unión del alma humana a lo Sagrado durante la existencia terrenal. Se da en las religiones monoteístas (cristianismo, islamismo, judaísmo), así como en algunas politeístas (hinduismo); algo parecido también se muestra en religiones que más bien son filosofías, como el budismo, donde se identifica con un grado máximo de perfección y conocimiento.
Según la teología, la mística se diferencia de la ascética en que ésta ejercita el espíritu humano para la perfección, a manera de una propedéutica para la mística, mediante dos vías o métodos, la purgativa y la iluminativa, mientras que la mística, a la cual sólo pueden acceder unos pocos, añade a un alma perfeccionada por la gracia o por el ejercicio ascético la experiencia de la unión directa y momentánea con Dios, que sólo se consigue por la vía unitiva, mediante un tipo de experiencias denominadas visiones o éxtasis místicos, de un placer y conocimiento inefables e indescriptibles.
El misticismo está generalmente relacionado con la santidad, y en el caso del Cristianismo va acompañado de manifestaciones físicas sobrenaturales denominadas milagros, como por ejemplo los estigmas y los discutidos fenómenos parapsicológicos de bilocación y percepción extrasensorial, entre otros. Por extensión, mística designa además el conjunto de las obras literarias escritas sobre este tipo de experiencias espirituales, en cualquiera de las religiones que poseen escritura.
El misticismo, común a las tres grandes religiones monoteístas, pero no restringido a ellas (hubo también una mística pagana, por ejemplo), pretende salvar ese abismo que separa al hombre de la divinidad para reunificarlos y acabar con la alienación que produce una realidad considerada injusta, para traer en términos cristianos el Reino de los Cielos a la Tierra. Los mecanismos son variados: bien mediante una lucha meditativa y activa contra el Ego (Budismo) o nafs como en el caso del sufismo musulmán, bien mediante la oración y el ascetismo en el caso cristiano, o bien a través del uso de la Cábala en las corrientes más extendidas del judaísmo.
MALENY ES MISTICA Y MUY GUAPA JEJEJEJEJEJEJEJEJE
Septiembre 29, 2008 a las 2:49 am |
Sobre to guapa…..
Septiembre 29, 2008 a las 7:51 am |
peter pan que te gusta maleny?
Septiembre 29, 2008 a las 12:59 pm |
SEVILLISTA 1973… ¿Todo ese tocho que nos has largado para concluir con MALENY ES MISTICA Y MUY GUAPA?… Haber empezado por ahí o haber puesto el enlace: http://www.spiritusmedia.org/sobrenatural.html … y nos hubieramos ahorrado el resto…
Hay que ver lo bien que funciona el corta y pega…
Como guardián del CMSFC no me gusta el cariz que está tomando este tema por los dos últimos comentario; a pesar de todo y como solo son suposiciones de un servidor voy a ver como se desarrolla, advirtiendo que no tendré ningún problema en cortar y censurar lo que me parezca siempre que no verse sobre el misticismo de la mencionada.
Mientras tanto… hermanos… oremos en el Escudo.
Septiembre 29, 2008 a las 3:06 pm |
dejarse de hablar pamplinas y viva el sevilla fc
Septiembre 29, 2008 a las 3:09 pm |
pero tu estas bien pero que misticismo ni na si aqui solo se tiene que hablar del sevilla hombre jajjajajajajajajajajajaja
Septiembre 30, 2008 a las 2:03 am |
Nos ha tocado la primitiva.
Guardian puedes banearlo, por favor.
Me da dolor de cabeza.
Con lo a gusto que estamos loando al Escudo y nos entra este virus…
Guardian, por la calle de enmedio.
A la calle.
Septiembre 30, 2008 a las 2:42 am |
Hermano Scotta, nosotros cómo buenos místicos debemos llevar nuestra cruz ( además de la del Campo ) y tenemos que cargar con ésta. Qué se le va a hacer…pero nosotros a seguid orando al ESCUDO.
ESCUDO mío, perdónalo porque no sabe lo que hace, más bien, porque no sabe ni lo que escribe.
Alabado seas SEVILLA FC.
Septiembre 30, 2008 a las 11:21 am |
yo no soy ninguna cruz soy sevillista y viva el sevilla y maleny es mi amiga
Septiembre 30, 2008 a las 11:29 am |
la vega rojiblanca a ti no te han enseñado que existen tambien las bromas
Septiembre 30, 2008 a las 11:52 am |
Estimado hermano Scotta:
Estoy vigilante… expectante, no te preocupes. No permitiré que este remanso de paz, sosiego y meditación se vea enturbiado con ningún tipo de ingerencias. Ya he cogido la tijera un par de veces y no dudaré en seguir cogiéndola.
Y a Sevillista 1973… por favor, del equipo de la carretera de Cádiz… ni mentarlo. Gracias de antemano.
Hermanos sigamos orando en los misterios del Escudo.
Septiembre 30, 2008 a las 1:06 pm |
Será posible que no acontezca un día en que no se me nombre por doquier? Qué Crucesita, hermano Lavega…Y no precisamente (La del Campo).
Guardián, tengo sumamente certeza sabrás velar por la paz que nos merece este blogs.
Prosigamos orando….
Besos para todos mis místic@s.
Septiembre 30, 2008 a las 9:01 pm |
DOMINGO 5 DE LA TARDE, JUEGA EL SEVILLA EN NERVIÓN, CUANDO EL MISTICISMO SE HACE RITUAL
Es domingo. Un día que nos permite no madrugar y dejar de ser cotidiano. Un despertador callado, la luz del día que logra entrar en tu habitación, los recuerdos difusos de la noche anterior y su litigio con un sueño sin sujeto ni predicado ayudan a incorporarte y sentarte sobre la cama mientras pasas tu mano por la cabeza.
Apenas has abierto unos ojos castigados, entre bostezos, cuando aún la mente tiene colgada el cartel de cerrado, cuando no te has puesto ni de pié, esbozando una leve sonrisa, dices para ti, “Hoy voy al Sánchez Pizjuán, hoy juega mi Sevilla”.
El aroma a café, en tu taza de siempre, con la dosis de azúcar que milimetra tu paladar y el tintineo de esa cucharilla labrada, mientras encuentras tu tono de voz habitual, invita al silencio del momento a pensar de nuevo, esta vez mirando las manecillas del reloj, que esta tarde tienes una cita ineludible y vuelves a decir para ti, “Hoy voy al Sánchez Pizjuán, hoy juega mi Sevilla”.
Cualquier plan o cita ha de apremiar en el tiempo pues, no en vano, hoy es un día especial para ti. Un día donde has de cumplir tu ritual. Todo lo has trazado y calculado mientras una ducha refrescante te devuelve a la escena de la vida en tu papel de persona.
Si hay que comer en casa, se comerá antes. Si, por el contrario, has de comer fuera, se saldrá antes, para llegar antes y antes terminar también. Las visitas, bien de invitados, bien de inesperados, te comprenderán pues, por los siglos de los siglos, tu sevillismo ya te encargaste de proclamar. Hoy te vas antes. Todos, bueno, todos no, lo comprenderán.
Hay quien repite indumentaria de la última victoria y hay quien busca la comodidad de su atuendo por encima de todo. Tú mezclas las dos, te calzas para ir cómodo, buscas un pantalón informal y eliges la camiseta del Sevilla FC que, con formato de acuarela, guardas con celo no en un cajón, sino en tu cajón, donde nadie tiene por que tocar.
Hoy eliges la blanca. La misma que te pusiste en la última victoria de tu Sevilla. Miras el reloj. Tomas el carnet y lo guardas no sin antes mirarlo. Te apresuras pues nunca te has fiado del tráfico. Sigue el ritual, coges la llaves, el móvil, algo de dinero, eliges entre las bufandas una, sales de casa, tres pasos hacía atrás, te paras, echas mano a la cartera y, de nuevo, compruebas si el carnet del Sevilla FC está ahí, en su lugar preferente. Te montas en el coche y arrancas. Te abrochas el cinturón y sintonizas el 91.6 del dial. Vas a Nervión, vas al Sánchez Pizjuán. Empieza la emoción.
Has salido a la misma hora que la última vez, tomarás el mismo camino e intentarás aparcar en el mismo sitio para tomarte lo mismo en el mismo sitio con la misma gente.
Has llegado bien, tempranito como a ti te gusta, ganándole el pulso al tiempo sabiendo que tienes el justo para tomarte lo de siempre. Dos copas. Sabes que el último sorbo de esa segunda copa te dejará esos quince minutos que tienes calculado que tardas en llegar a tu asiento. Porque allí, en la grada, en tu asiento, quieres estar a menos cinco.
Al llegar al Estadio te despides de unos y otros que buscan su acceso en distinto lugar que el tuyo. Los de siempre están contigo y buscaréis, de las tres o cuatro opciones existentes, la puerta de siempre, y una vez allí, el torno de siempre. Comprarás las pipas de siempre en el puesto de siempre y sonreirás ante la niña de siempre que, también como siempre, aceptará tu broma o chascarrillo mientras te sirve esos tres paquetes a un euro.
Puedes subir hasta el graderío por dos escaleras, esta o aquella, y no lo dudarás, siempre por aquella. Da igual que sea más lejos.
Al llegar a tu sector, lo primero que haces es presenciar la panorámica del interior del estadio, el verde césped, el colorido de la grada y la asistencia de público ese día mientras la megafonía amplifica el ambiente.
Ya en tu localidad, tras haber saludado a los de siempre que te encuentras al paso, saludas a tu derecha, a tu izquierda, delante y detrás mientras echas de menos al que siempre se sienta ahí.
Salta el equipo, el rival, el trío arbitral, suenan palmas, vuelan banderas, cantas el himno y, como siempre, no sabrás descifrar lo que sientes realmente en tu interior, ese escalofrío, ese repeluco, ese hondo respirar y esa visión empañada es, a la izquierda de tu pecho, si lo intentas dibujar, lo que le da forma al ESCUDO del Sevilla FC.
Comienza el partido….
Septiembre 30, 2008 a las 9:46 pm |
BRAVO Mont-Blanc, BRAVO.